¿Comer Comida Orgánica Reduce Los Riesgos De Cáncer?

En un estudio, quienes comieron más productos agrícolas frescos, orgánicos, tales como lácteos, carne, entre otros, mostraron un 25 porciento menos de diagnósticos de cáncer, especialmente en linfoma y cáncer de mama.

Steven Senne/Associated Press

Las personas que compran comida orgánica están comúnmente convencidas que es mejor para su salud, y están dispuestos a pagar lo que sea por ello. Sin embargo, hasta ahora, no se han visto evidencias de los beneficios de comer comida orgánica.

Ahora, un reciente estudio Francés que siguió 70,000 adultos, la mayoría de ellos mujeres, durante 5 años acaba de reportar que los consumidores más frecuentes de comida orgánica mostraron un 25 porciento menos de diagnósticos de cáncer, en comparación con aquellos que nunca comieron estos productos. Aquellos quienes comieron los productos más orgánicos entre ellos frutas, vegetales, lácteos, carne y otros alimentos tenían una significativa disminución en la incidencia de linfomas, y una gran reducción en cánceres de mama post-menopaúsicos.

La magnitud de la protección tomó por sorpresa a los autores del estudio. “Pensamos en encontrar una reducción, pero el nivel de esta reducción es considerablemente importante,” dijo Julia Baudry, la autora principal e investigadora del Centro de Investigación en Epidemiología y Estadística de Sorbonne, Paris del Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica (Center of Research in Epidemiology and Statistics Sorbonne Paris Cité of the French National Institute of Health and Medical Research). Ella reconoce que el estudio no prueba que una dieta basada en productos orgánicos pueda causar la reducción en cánceres, pero sugiere significativamente She noted the study does not prove an organic diet causes a reduction in cancers, but strongly suggests “que una dieta basada en comida orgánica podría contribuir a la reducción el riesgo de desarrollar cáncer.”

El estudio, publicado este Lunes en JAMA Internal Medicine, fue pagado en su totalidad con fondos públicos y gubernamentales.

Expertos en nutrición de Harvard quienes escribieron comentarios que acompañan al estudio indicaron ser precavidos, sin embargo, criticaron la falla del investigador al no medir los niveles de residuos de pesticidas en los participantes con el fin de validar los niveles de exposición. Pidieron que se realicen estudios a largo plazo, pagados por el gobierno, para confirmar los resultados.

“Desde un punto de vista práctico, estos son resultados preliminares, y no son suficientes para cambiar las recomendaciones alimentarias acerca de la prevención del cáncer,” dijo el Dr. Frank B. Hu, uno de los autores de los comentarios y jefe del departamento de nutrición en la Escuela de Saludo Publica T.H. Chan de Harvard.

 
También dijo que era más importante para los estadounidenses simplemente comer más frutas y vegetales, ya sea que el producto sea orgánico o no, si es que quieren prevenir el cáncer. La Sociedad Americana de Cáncer recomienda llevar una dieta sana con muchas frutas y vegetales, granos enteros en vez de granos refinados y cantidades limitadas de carnes rojas, carnes procesadas y azúcares.
 

El Dr. Hu llamó a organizaciones gubernamentales como los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y el Departamento de Agricultura a financiar la investigación para evaluar los efectos de una dieta orgánica, argumentando que hay “una datos científicos suficientemente fuertes, y una gran necesidad desde el punto de vista de salud pública.”

El único otro estudio de tamaño similar que le ha preguntado a los participantes acerca de sus hábitos de consumo de comida orgánica con referencia con el cáncer fue un estudio Británico del 2014. Si bien encontró un riesgo significativamente menor de desarrollar linfoma No-Hodgkin en mujeres que refirieron que regularmente o siempre comían productos orgánicos. También encontró una alta tasa en cáncer de mama en los consumidores orgánicos — y ninguna reducción en el riesgo de cáncer.

Los autores de este estudio, conocido como el estudio del Millón de Mujeres, dijo en su momento que las mujeres más sanas, con mayor educación en el estudio, quienes tenían mayor acceso a comida orgánica, también tenían factores de riesgo que incrementaban la probabilidad de desarrollar cáncer de mama, tales como tener pocos hijos y un consumo de alcohol mayor.

Los mercados de productos orgánicos ha estado creciendo en años recientes, tanto en Europa como en los Estados Unidos. Las ventas por estos productos alcanzó los $45.2 billones el año pasado en los Estados Unidos, según la encuesta de la Asociación de Intercambio Orgánico (Organic Trade Association) del 2018.

Para que la comida pueda ser certificada orgánica por el Departamento de Agricultura (en los Estados Unidos), los productos agrícolas deben ser cultivados sin el uso de fertilizantes sintéticos y pesticidas y no deben contener organismos genéticamente modificados. La carne debe ser producida criando animales alimentados con comida orgánica sin el uso de hormonas o antibióticos. Dichos artículos ahora representan el 5.5 porciento de toda la comida vendida en las tiendas, según el grupo de intercambio orgánico.

Un representante de la Alianza para la Comida y la Granja (Alliance for Food and Farming), un grupo que busca responder a las preocupaciones públicas acerca de los pesticidas, dijo a los consumidores que no debería preocuparse acerca de los riesgos de cáncer por consumir frutas y vegetales convencionales. “Décadas de revisiones detalladas de estudios nutricionales con el uso de productos agrícolas cultivados convencionalmente han demostrado que una dieta rica en frutas y vegetales previene enfermedades, como el cáncer, y lleva a una larga vida,” dijo la directora ejecutiva, Teresa Thorne, en un comunicado.

Para el estudio, los investigadores seleccionaron 68,946 voluntarios quienes tenían 44 años de edad, en promedio, al inicio del estudio. La gran mayoría, el 78 porciento, eran mujeres.

Los participantes proveyeron información detallada acerca de qué tan frecuentemente consumían 16 tipos diferentes de productos orgánicos. Los investigadores preguntaron por una amplia gama de productos, incluyendo frutas, vegetales, lácteos y productos de soya, carne, pescado y huevos, al igual que granos y leguminosas, pan y cereales, harinas, aceites y condimentos, vino, café y tés, galletas y chocolate y azúcar, y hasta suplementos alimentarios. Los voluntarios del estudio registraron tres reportes de 24 horas cada uno de su ingesta, incluyendo el tamaño de las porciones, por un periodo de 2 semanas.

La información fue aún más detallada que la reportada por los participantes en el estudio Británico del Millón de Mujeres, quienes respondieron a una sóla pregunta acerca de cuán a menudo consumían productos orgánicos.

Los participantes en el estudio Francés también proveyeron información acerca de su estado de salud general, su ocupación, educación, ingreso y otros detalles, como si tenían hábitos de fumar. Puesto que las personas que consumen productos orgánicos tienen a ser más conscientes acerca de su salud y pueden beneficiarse de otros comportamientos saludables, al igual que suelen tener ingresos mayores y más años de educación que aquellos que no los consumen, los investigadores realizaron ajustes para considerar las diferencias de estas características, al igual que factores tales como actividad física, fumar, consumo de alcohol, historia familiar de cáncer y peso.

Aún después de estos ajustes, los consumidores de productos orgánicos más frecuentes tuvieron un 76 porciento menos linfomas, con un 86 porciento menor para linfomas no-Hodgkin, y un 34 porciento de reducción en cáncer de mama que se desarrolla después de la menopausia.

La reducción en linfomas tal vez pueda no ser tan sorprendente, ya que estudios epidemiológicos han encontrado consistentemente una alta incidencia de algunos linfomas entre personas como campesinos y trabajadores del campo que han estado expuestas a ciertos pesticidas a causa de su trabajo.

La Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (The International Agency for Research on Cancer) ha clasificado dos pesticidas comúnmente utilizados en la agricultura — malatión y diazinón, al igual que el herbicida glifosato — como probables carcinógenos humanos, y ligado a los tres con el linfoma no-Hodgkin.

Una razón por la cual una dieta orgánica pudiera reducir el riesgo a desarrollar cáncer de mama es debido a que muchos de los pesticidas son disruptores endocrinos que imitan la función del estrógeno, y las hormonas juegan un papel crucial en el cáncer de mama.

 

Corrección: 

Una versión anterior de este artículo caracterizó mal el químico glifosato. Este es un herbicida, no pesticida.

 
La versión de este artículo aparece en la versión impresa del 30 de , en la  Página D4 de la edición New York con el titular: Eyeing Organic Food as Cancer Foe. |Suscribirse|
 
 

(versión en Inglés aquí)

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