Estamos tan acostumbrados al lenguaje cotidiano que hace que algunas cosas vayan perdiendo interés, o importancia, debido al uso común de las mismas. En ocasiones no nos percatamos del origen de esa palabra o lo que quiere decir, y no hablo de ir al origen de la palabra o sus raíces griegas o latinas, simplemente a que el uso indiscriminado de algunas palabras o términos minimiza el valor o significado de algunas de ellas. Ejemplo de ello es desayunar, que justo es el acto de romper el ayuno: des-ayunar, y puede ser de entre 6 a 8 horas sin que necesariamente sea la comida de la mañana.
Al final es una palabra más sin mucho sentido como lo son des-abotonar, des-cargar, des-alentar, etc. El uso cotidiano, en ocasiones excesivo, de ellas convierten algunos términos en algo “simple”. Palabras serias y de importancia clínica terminan siendo una palabra más del vox pupuli, y una de ellas, que desafortunadamente hoy en día se usa a diestra y siniestra sin tener en cuenta a las personas que en realidad la padecen, es la palabra depresión, por ejemplo.

Entiendo que situaciones como cuando se nos muere nuestra mascota, reprobamos un examen o el curso escolar, o rompimos con nuestra pareja nos entristece, nos sentimos abatidos, y entonces expresamos que estamos deprimidos o “depres”, pero estrictamente hablando eso NO es depresión.
Se hace tan común que todo el mundo esté depre por nimiedades que creemos que si alguien nos dice que tiene depresión, clínicamente confirmada, con invitar a esa persona a hacer algo divertido se va a reponer de forma instantánea, se va a dejar de sentir triste o sólo, pero obviamente no es así.
En ese orden de ideas, la biología molecular juega un papel importante y justo en el ejemplo que acabo de dar, la depresión, desempeña un rol muy interesante, pero como no se ve porque es prácticamente invisible, pues a la vista de todos la depresión no es más que estar triste, y en este contexto es que me refiero a que el uso excesivo de ciertas palabras o términos acaba por quitarle el verdadero significado a las mismas.
En lo poco se ve lo mucho.
Mi mamá tiene este dicho: en lo poco se ve lo mucho, y hacia referencia a cuando alguien te daba un obsequio, o tenía un detalle con uno, así fuera pequeño, significaba que le importabas a esa persona.
En ese contexto de lo pequeño, todo, y entiéndase todo como TODO y cada una de las cosas, nuestras acciones, actividades, y hasta pensamientos que realizamos, tienen un impacto en nuestra salud. Acciones tan comunes que por lo general no tenemos presentes ya que sus efectos son prácticamente invisibles e imperceptibles y, en la mayoría de las ocasiones, de procesos muy pero muy lentos, y eso hace que cuando desarrollamos un padecimiento creemos que fue como “de apenas hace unos días”, o buscamos una causa macroscópica que nos ayude a entender del por qué de nuestro mal .
En ese tenor de invisibilidades está la depresión, la cual utilizaré como un ejemplo somero para condiciones de esta índole molecular, que si bien son padecimientos neurobiológicos y las causas pueden ser “varias” (multifactorial), los ejemplos aquí citados, como lo dije en la justificación del blog, son para dar una idea más amplia y que las cosas tiene una razón más profunda que el hecho de no haber ido al concierto del artista favorito y uno estar depre.
Con la depresión como ejemplo, explicaré como es que hay causas para ello que no son percibidas a simple vista, y que acciones simples como abrir los ojos desencadenan una serie de eventos en el cerebro que, al ser alteradas, impactan nuestra vida de forma importante.

La percepción de las cosas según nosotros mismos.
Todos nuestros movimientos, de los cuales no nos percatamos sino hasta que nos duele algo, tienen una cantidad de procesos moleculares instantáneos que nunca vemos o sentimos, o ni siquiera sabemos que existen, porque son parte inherente de nosotros. Como cuando hacemos ejercicio por primera vez y comenzamos a sentir que duelen músculos que no sabíamos que teníamos; o cuando nos fracturamos un dedo o algún otro hueso que, por la misma fractura está más sensible al dolor, lo golpeamos con algo y, según nosotros, pensamos que tenemos mala suerte porque justo ahora que ese hueso está lastimado nos lo golpeamos con mucha frecuencia cuando seguramente era común que sucediera, pero como antes no estaba lastimado y los golpes no eran mayores, no nos dábamos cuenta de ello, pero ahora que está hipersensible, bueno, pues ahora si lo notamos y creemos que pasa más que nunca.
En ese contexto de acciones inconscientes y automáticas, al abrir los ojos al despertar y la entrada de luz en ellos, detiene procesos celulares que indican 1) que ya despertamos (si, obvio, pero hablo a nivel molecular), y 2) que hay procesos que deben detenerse porque hay otros que van a comenzar, o viceversa. Procesos moleculares que influyen en nuestro comportamiento y estado de ánimo todos los días.

Y reitero, estos ejemplos son para ilustrar, dar una idea de cómo cosas tan simples repercuten, o tienen efecto directo, en situaciones del día a día en nuestras vidas. Factores implicados en los padecimientos siempre pueden ser múltiples, pero a veces un ejemplo nos puede pintar un panorama general de algunas cosas. No hablaré de forma específica de condiciones o padecimientos sino de las posibles causas de algunos de ellos con la intención que cuando se toquen estos temas se tengan en consideración que no siempre lo que creemos que es o pudiera ser la razón, en realidad lo es. Que hay, o pudieran haber otras causas. Causas que por razones múltiples desconocemos.
Entonces, continuando con la acción de abrir y cerrar los ojos, en el contexto de dormir-despertar, una vez que la luz entra al abrir los ojos, manda señales al cerebro diciéndole que ya tiene que dejar de expresar ciertas sustancias y comenzar a expresar otras.
Durante la noche se dejan de expresar ciertas proteínas o neurotransmisores que regulan ciertos procesos celulares necesarios para el buen funcionamiento del cuerpo como por ejemplo, la activación de osteoclastos, y los osteoblastos, los primeros absorben los huesos, y los segundos los que lo forman, es decir, en la noche mientras dormimos, los osteoclastos van degradando el hueso viejo y los osteblastos van detrás de ellos recubriendo con hueso nuevo.
En ese mismo sentido, la luz le dice al cerebro qué debe dejar de expresar, o que canales en la membrana celular, cerrar. Estos canales celulares que regulan la expresión o producción de sustancias que tienen que ver con el estado de ánimo son moléculas que, como mencione anteriormente, desencadenan o bloquean, dependiendo la necesidad, una cascada de señales conocida como vías de señalización celular.
Estas vías de señalización son complejas y dependiendo del contexto celular es su efecto, pero para fines prácticos, y con mis dotes de artista contemporáneo, sería algo como la imagen:

Los pasos básicos de la activación celular serían:
- La célula tiene múltiples receptores en toda su superficie la cual es la membrana celular. Estos receptores tienen una parte extracelular, una intermembrana, y una intracelular que es la encargada de avisar a la parte interior de la célula de lo que pasa afuera.
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:201601_Receptor.png
Estos receptores, cuando no están activados, están “desocupados” y por ello no hay una función por parte de la célula. Está tranquila. Sin mucho quehacer, o como se dice en ciencia: en estado basal.

- Cuando existe la necesidad de producir una proteína debido a una señal ya sea interna o externa, el ligando o proteína activadora, se une a su receptor específico. Esta interacción activa la cascada de señalización.

- Una vez activado el receptor, éste, por medio de un proceso llamado fosforilación que consiste en agregar un grupo fosfato a una molécula, activa (fosforila) a otra proteína que se encuentra en unida a la membrana celular, por la parte interna de la misma.

- Ahora la proteína intracelular, ya activada, de manera similar en la que ella fue activada, activa otra molécula que se encuentra en el citosol o citoplasma. Muchas de las veces la proteína unida a la membrana ya en estado de activación, se une y forma un complejo con la molécula que se encuentra en el citoplasma.

- Una vez formado este complejo de proteínas, es transportado, o como se conoce en biología molecular, es translocado, hacia el núcleo celular.

- Ya en el núcleo, con ayuda de otros co-receptores o proteínas, este complejo se une al ADN, acción que activa el proceso de respuesta o activación celular y que culminará en la producción de la proteína, o proteínas, necesarias.

La culminación de toda esta activación celular se llevará acabo cuando la razón por la cual se inició esa via de señalización ya no sea necesaria, y entonces todas esas proteínas que se activaron por medio de fosforilación son desfosforiladas para que dejen de ejercer esa acción.
Ejemplo de diferentes vías de señalización de acuerdo a su respectivo ligando y receptor.
Con todo lo descrito anteriormente, acompañado de las imágenes, y en términos “normales”, la afectación en alguno de estos pasos impactan nuestro organismo ya que este tipo de acciones celulares se llevan a cabo a lo largo de todo nuestro cuerpo.
Puesto que este tipo de afectaciones son, como les he mostrado, a nivel molecular, por lo general son debidos a mutaciones ya sea congénitas o causadas por la exposición a algún factor exterior, llámese químico, medioambiental o algún otro, y por ello, como no se ven, creemos que la razón de algunas afectaciones son por cosas que todos conocemos, y regresando al ejemplo de la depresión y el devalúo del significado de las palabras, creemos que con hacer algo divertido con y para esa persona, el problema quedara solucionado.
Una imagen más clara.
Así que de tal manera la luz, los canales en las células que se abren y cierran según su función, los ciclos o ritmos circadianos, los receptores celulares, las vías de señalización entre muchos factores más, son componentes que influyen en nuestro comportamiento. Si bien el título de este post es la depresión, el objetivo de describir lo anterior de forma muy amplia es para poder explicar, o dar una idea, de forma sencilla la relación entre cosas comunes con estados serios de salud. Insisto, no es la única causa ni algo que lo diagnostique, sino una perspectiva generalizada de la profundidad de las cosas y así tener en cuenta que puede, casi siempre, haber múltiples razones por la cual tengamos un padecimiento.
Entonces, desde el punto de vista molecular, y en términos generales y muy amplios, la situación en algún caso de depresión en resumen sería: tenemos un defecto en los canales celulares que regulan la expresión de moléculas que indican al cerebro que ya es de día. Esta alteración, o mutación, que ha generado este daño evita que las señales de aviso del cambio de condiciones se lleve a cabo apropiadamente y en tiempo y forma al cerebro.
Este desfase complica el equilibrio en expresión de neurotransmisores como la serotonina o dopamina, que juegan un papel importante en el estado de ánimo y su expresión es regulada por los ritmos circadianos. Al no haber este balance en los niveles de neurotransmisores debido a que de noche bajan y durante el día suben, esto tendrá un efecto en el estado emocional de una persona ya que para su cerebro la noche no ha terminado y esos neurotransmisores no deben ser expresados, aún.
De esta manera, y muy a grosso modo, es como algunos procesos celulares, como en el caso de los neurotransmisores, que no vemos, afectan nuestro estado de salud mental y emocional. Son estos procesos imperceptibles los que dan forma a varias de nuestras emociones y a los cuales de les debería dar la importancia debida para no caer en la simplificación de términos como depresión y dejar la idea de que con una actividad divertida o pasatiempo una persona con este diagnóstico se sentirá mejor.
Referencias.
- The signaling pathway of Rhodopsin.
- GPCR Rhodopsin.
- Structure and activation of Rhodopsin.
- Visual signal | Molecular mechanism (video).
- Osteoclast: New insights.
- The importance of the circadian rythm & sleep for bone health.
- Mechanisms and casualty in molecular diseases.
- Circadian regulation of depression.
- Circadian rythms and mood disorders.
- Fifty years on: Serotonin and depression.
- Sleep and Serotonin: An unfinished story.
- Dopamine system dysregulation in major depressive disorders.
- Dopamine signaling in wake-promoting clock neurons.
- Neurotransmitters, receptors, and second messengers.
- The role of co-neurotransmitters in sleep and wake regulation.
- Happiness & Health: The biological factors.
- Presynaptic ionotropic receptors and control of transmitter release.



